viernes, 19 de agosto de 2011

Violeta

Este es uno de esos sueños extraodinarios y raros que me encantan y que nadie sabe decir qué significan. Lo tube anoche ^_^ se parece algo a los protegidos, debe ser eso ;)

Me tapé la cara con las manos. Emociones, sentimientos, pensamientos, todo a la vez llenaba mi cabeza, a punto de explotar. Gritaba y lloraba, pero nadie me hacía caso.
Estaba sola en el mundo.
Leer el pensamientos de las personas no era un don, era una maldición. Maestro estaba equivocado.
De repente, alguien me cogió del brazo y me hizo levantarme del suelo.
-No hay tiempo para explicaciones- me dijo aquélla persona.
Le miré y vi que era un chico de mi edad, piel bronceada y pelo oscuro, y unos ojos azules que resaltaban mucho en su cara.
Supe inmediatamente que podía confiar en él.
Corrimos por las calles.
Nos pisaban los talones. No podíamos escapar.
De repente apareció una señora rubia con el pelo liso y flequillo vestida de secretaria. Nos metió en un edificio y allí dijo que estaríamos a salvo.
Nunca era cierto.
Los hombres de negro hecharon al suelo la puerta, mostrando así su fuerza, y tuvimos que correr otra vez.
Recorrimos el edificio al completo, pero no había salida. Nos escondimos como pudimos.
Yo ya no podía más. Había corrido mucho más en mi vida, siempre escapando. Pero las sensaciones, los pensamientos, TODO, se amontonaban en mi cabeza. Cada ser vivo, cada molécula, la sentía en mi mente. La sangre me palipataba en las sienes.
Me caí al suelo y allí empecé a retorcerme, llorando y gimiendo como un animal herido.
El chico se acercó a mí y me puso dos dedos en cada sien. Yo le miraba, extrañada.
Sus ojos se volvieron completamente blancos. Me asusté, pero algo cálido empezó a inundarme poco a poco, sanándome por dentro.
Él apartó sus dedos de mis sienes y sus ojos volvieron a ser azules.
-Mi poder es sanar a la gente de cualquier mal.
-Gracias, Gabriel-dije.
-¿Cómo sabes mi nombre?
-Yo leo la mente de todo ser vivo-dije con simpleza- yo no tengo nombre. Me llamaban La Maldita.
-Vaya. Te llamaré Violeta, por ése es el color de tus ojos.
-Vale. Gracias-le dije, sonriendo.
-Os encontré-dijo una voz detrás nuestro.
Nos giramos, y vimos a la señora rubia de antes. Ya no tenía la expresión bondadosa de antes.
-¡Es una de ellos!- grité al leer su mente perversa.
Gabriel me cogió de la mano y corrimos.
La señora nos metió en una trampa, y nos encerró en una salita. Las pareces eran grises sin ningún color ni ventana.
La única luz venía del suelo. Era de tonos anaranjados, rojos y amarillos. Parpadeaba como si fuese fuego.
Al lado de la puerta no era así. Y había muchísimo calor allí dentro.
-Os propongo un trato-dijo la señora- este suelo es como el fuego. Quema. Los tres lo pisaremos. Quién se rinda, pierde.
Algo nos empujó y nuestros pies tocaron aquel suelo.
Grité de dolor. Me estaba quemando los pies.
Gabriel también gritó.
La señora, también con nosotros, lanzó un gemido.
Empezamos a movernos por toda la sala, intentando no quemarnos mucho los pies.
Era una tortura.
Parecía una danza terrorífica, siempre había alguien gritando de dolor.
Gabriel de vez en cuando se acercaba a mí disimuladamente y me rozaba el brazo, sus ojos se volvían por un instante blanco, y me sanaba un poco los pies.
Le pregunté disimuladamente por qué no se curaba a sí mismo, y dijo que su poder no se lo permitía.
Al cabo de un rato, Gabriel se rindió. Sus pies estaban destrozados.
Yo los tenía mucho mejor, más que nada por Gabriel.
La señora, al cabo de muchor rato, se enredó con sus pies y cayó al suelo. Se oyó un grito, y la señora murió.
El suelo dejó de quemar, y unas luces se encendieron del techo.
Caí al suelo, llorándo del dolor.
Gabriel se arrastró hacia mí para curarme, pero le dije.
-Si tu no sanas, yo tampoco.
Lo último que recuerdo es despertarme en el hospital. A mi lado estaba Gabriel, con su sonrisa dulce y cariñosa, esperándome.





Bueno, eso es todo. Espero que os haya gustado!! El final tube que inventármelo (lo del hospital) porque me desperté por un imaginario dolor de pies. Si alguien tiene alguna idea de qué puede significar este sueño, que me lo diga!!
bye!
Valery


3 comentarios:

Anónimo dijo...

holaa!! pues mira si no lo sabes metete en diccionario de sueños y buscas algo como quemar y pies y poderes y señora rubia malvada... juas juas juas xDno en serio eso a veces funciona... a veces... hay un apartado de pesadillas mejor que te metas ahi mira te dejo el link si puedo http://www.euroresidentes.com/suenos/diccionario.htm
adios!! me encantaaa tu blog!!

Valery dijo...

gracias wapa ;) voy a ver k pone en esa web... ya te diré! xao!

Valery dijo...

"Si sueña que se quema el pie mientras anda sobre las brasas, significa su habilidad por conseguir con esfuerzo todo lo que se propone; sin embargo significa lo contrario si los que se queman son los otros.

Si sueña que se quema mucho mientras anda sobre las brasas, significa que su salud será buena, pero que sus negocios o sus asuntos privados se verán afectados, por culpa de la mala fe de algún amigo, que le traicionará e irá en contra de sus intereses."


es lo k pone en la web... hay madre! k me pasara? xD