domingo, 14 de octubre de 2012

Las estrellas se desvanecen
cómplices de que nada dura.
La luna observa,
mientras lágrimas plateadas caen
y la bruma acude.
Todo se va.
La estrella titila
tiene frío y está aclareciendo
mientras la sonrisa se rompe.
La luna agacha la cabeza
no quiere ser partícipe
del dolor
y desaparece.
La estrella se despide.
Se va.
Y yo sigo aquí
con poemas sin sentido
mientras mi estrella muere,
la luna se desvanece,
y la bruma cubre.